
Cuando un país entra en recesión, las empresas -ante la falta de ventas y las malas expectativas- toman la decisión de despedir a los trabajadores para reducir sus costes y mantener los márgenes ante la falta de ventas, pero en realidad, cuando despedimos a diez empleados nuestros, lo que estamos haciendo es que otras empresas estén perdiendo a sus clientes con lo que no tendrán más remedio que despedir a trabajadores que -a la vez- dejarán de comprar y tal vez sea nuestra empresa la que pierde un cliente. Siguiendo este círculo vicioso del desastre acabaremos casi todos sin trabajadores y clientes. Sin embargo, si mantenemos el nivel de empleo aunque sea acosta de nuestros márgenes, evitaremos que la crisis avance en profundidad y de forma más rápida abandonaremos la crisis.
Escuché en una ocasión al profesor y consultor ya desaparecido Ferré Trenzano decir que el 50% de las crisis eran reales y el otro 50% eran inducidas. Si tienes el dinero para comprar un televisor de 98″ y antes de despedirte de tu televisor a punto de ser relevado escuchas que viene una fuerte crisis, es probable que tomes la decisión de aguantarlo un tiempo más y no comprar uno nuevo. Tú no estás en crisis porque tienen el dinero listo para la compra que no harás en este momento ante las malas expectativas, pero, el que fabrica y vende televisores sí que estará en crisis. Si fuéramos conscientes de esta dinámica de la economía y siguiéramos como si no hubiera un inicio de crisis arreglo a nuestros ingresos, la crisis sería más leve y pasajera. Para ello tendríamos que tomar decisiones como grupo y no individualmente y eso no es para lo que estamos preparados.
¿Recuerdan cuando Zapatero negaba la existencia de una crisis que se palpaba en la calle? Es evidente que él no sabía de economía aunque el profesor Jordi Sevilla le diese un quinquenio completo de clases para él solo y no las tres tardes que Sevilla creía suficientes, pero le habían transmitido a Zapatero que ese era el mensaje a comunicar porque de lo contrario la crisis entraría en una dinámica fatal. ¿Cómo pueden querer algunos generar crisis para evitar la estabilización y girar la dirección de los ciclos económicos? Con esas medidas sólo se consigue el sufrimiento de muchos y que sólo queden las mejores empresas, las más fuertes, las cuales crecerán ante la caída del resto de empresas y -ya sin competencia- expandirse más.
Si fuéramos capaces de coordinar las acciones sin imposiciones de nadie, simplemente porque las decisiones conjuntas ayudan mucho más que las individuales y cada uno por su cuenta. la Teoría de juegos y John Nash ya nos lo dijeron, la cooperación te lleva al óptimo. ¿Es impensable esta actitud decisional? Cuando actuamos de forma egoísta, es posible que salvemos los muebles, a los nuestros me refiero, pero rápidamente nos daremos cuenta que no vale la pena si estamos solos porque los demás no han podido, estamos igual de perdidos que ellos.
